| En
1962 Don Silvestre Hinojosa compró 122 hectáreas de
monte en el Alto Valle de Uco.
Los Suelos pedregosos y arenosos, de Tunuyán
en Mendoza, permiten un excelente drenaje de aguas subterráneas
provenientes de deshielo de la Cordillera.
Un microclima ideal para la lenta maduración
de los frutos, con una gran amplitud térmica entre el día
y la noche, aproximadamente 20-25º C, nos permite alcanzar
la mayor expresión de nuestros vinos logrando un excelente
color con una cuidadosa crianza en barricas de roble.
Allí a 1.200 metros sobre el nivel del mar,
en los Andes Centrales y sobre el Camino a las Nieves y del Vino
Nuevo, en la zona más prestigiosa y de mayor calidad de Sudamérica,
nacen nuestros vinos.
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Y
decían que sólo a un loco se le podía ocurrir
sembrar en ese pedregal.
La tradición enológica y las infinitas
innovaciones del vino siguen vivas hoy en los integrantes de la
tercera generación de Bodegas & Viñedos Hinojosa.
Nuestra Familia, unida tras un mismo objetivo: seguir produciendo
vinos de excelencia inspirados en los elementos más puros
y nobles de la naturaleza.
En
ese lugar, donde conjugamos el carácter de nuestros viñedos,
la tradición familiar y el trabajo artesanal, es donde están
nuestras tierras. Ahí, donde el sol está más
cerca y donde la luna y las estrellas brillan sin igual, ahí
mismo, es donde alcanzamos la mejor expresión del vino. |